martes, 7 de julio de 2015

Solicitud de utopía para jóvenes rebeldes

Supongo que aunque ya no quede gente que levante el puño por una lucha aplastada por el capitalismo, aunque nos hayamos dejado arrastrar por las masas y la sociedad de consumo, imponiéndose así cánones de belleza irreales, con pectorales y caderas de infarto, supongo que todavía hay muchos que no se sienten parte del sistema.

Hablo de la gente con las heridas de la guerra marcadas en la piel, de aquellos que dejaron de luchar por el sueño porque al caerse de la cama y darse de bruces contra el suelo despertaron de repente para revolverse en el insomnio.

Hablo de los que dejan atrás la patria y cruzan el Mediterraneo ondeando la bandera de la desigualdad, con los ojos brillando de hambre y de esperanza. Y puestos a hablar de patria, me refiero también a aquellos que vagan sin tierra por el desierto, con la casa a cuestas y Occidente dándoles la espalda.

Hablo de los incomprendidos que reniegan de su Documento Nacional de Identidad, que se aferran con orgullo a una bandera que, esta vez sí, les representa realmente.

Hablo de los desahuciados que viven en sus propias carnes como la justicia comete la injusticia de echarles de sus hogares, sin rencores ni temores y olvidando el hecho de que la orden judicial de desalojo duele igual que no poder dar de comer a tus hijos.

Hablo de los que perecieron y perecen por culpa de los muros. Parece que en Europa hemos olvidado que la caída del muro de Berlín no ha podido evitar que otros muros se levanten por entre nuestras fronteras.

Fronteras. Al fin y al cabo, ¿quién las necesita? Nos traen más guerra que paz y, aún hoy en día, hay muchos que se sienten a disgusto con el reparto que unos cuantos caciques hicieron del mundo. Además, ¿de que nos sirven las fronteras si vivimos en un país donde gobierna el Partido de la Desigualdad, donde el racismo es el pan nuestro de cada día, donde lo único que hemos aprendido a hacer estos últimos años es a echarnos la culpa unos a otros?

Visto lo visto, permitidme renegar a mí también de mi nacionalidad, ya no para ser catalana, sino para dejar de formar parte de la desilusión ciudadana que, no os engañen, empieza en Galicia y acaba en las Canarias. Permitidme, entonces, considerarme una más de este mundo cuando éste esté exempto de dictaduras y las democracias sean verdaderamente reales, y no un simple teatro de marionetas donde unos pocos siempre mucho, y unos muchos siempre poco.

jueves, 2 de julio de 2015

Poema a las 4 de la mañana (tal y cómo has dicho tú)

Te quiero.
Y es un gusto quererte
porque tus besos saben al arcoiris amainado la tormenta
al calor del verano
al crepiteo de las llamas de la lumbre
al pueblo que avanza para pisar con fuerza
un futuro negro que no le pertenece.
Así que gracias,
que sepas que es un placer
conocerte un poquito más
cada día.

miércoles, 24 de junio de 2015

Olores

Explícame
cómo quieres
que duerma sola
esta noche,
si las sábanas
huelen a ti.

Los olores no hacen contigo la cucharilla
ni te calientan los pies fríos
ni te dan besos en la frente
ni te hacen el amor por la noche.

Los olores son despedidas.

miércoles, 17 de junio de 2015

Cómo pretendes

Cómo pretendes que no escriba poesía,
si tu risa es puro verso.
Cómo pretendes que no te sume los lunares que tienes en la espalda,
si no haces más que pasearte desnudo por mi habitación.
Cómo pretendes que te llame por tu nombre,
si sólo a ti puedo llamarte amor.
Cómo pretendes que no me deslice por entre tus sábanas,
si no haces más que buscarme las cosquillas.
Cómo pretendes que no me pasee por la playa los domingos por la tarde,
si las playas son nuestras desde hace ya tiempo.
Cómo pretendes que deje de hablar de tríos,
si la cama, tú y yo somos inseparables.

En serio,
¿cómo pretendes que no te quiera?

viernes, 5 de junio de 2015

Reflexiones sobre un futuro (ojalá) muy lejano

Llevo un tiempo pensando
en el vacío,
en la nada arrasada por un huracán en celo.
Es oscuro y triste,
el vacío.
Pero te llena el puto pecho,
el maldito.
Ahora no siento vacío (por suerte).
Tú llenas todo con tu risa.
Pero no puedo evitar pensar
que en algún momento estaré llena,
pero de vacío.
Estoy hablando de cuando tú no estés,
cuando leer a Neruda deje de ser un consuelo,
cuando se me abran de nuevo las cicatrices,
cuando estos versos que escribo
vaguen sin rumbo
y se estampen trágicamente
contra un colchón que ya no huela a ti.

Porque al final serás eso:
mis versos sin rumbo
con dirección trágica,
un corazón roto
y cicatrices al borde del llanto.

sábado, 30 de mayo de 2015

Tengo heridas

El golpe en la cabeza al caerte de la cama cuando tenías cuatro años.
Pillarte el dedo con una puerta.
Tu primera fractura ósea.
La marca de la avispa que te picó mientras nadabas en la piscina.
Los rasguños en las piernas.

Es increíble ver
como cicatrizan las heridas de la piel,
mientras el corazón sigue
desgarrándose
poco a poco.

viernes, 29 de mayo de 2015

Querer es poder

Quiero robarte sonrisas y regalarte abrazos altruistas
como tú,
que haces las cosas sonriendo
y sonríes aún más
cuando haces feliz a los demás.
Quiero escuchar las gotas de lluvia
repiquetear en el capó de tu coche
mientras huimos un rato de todo,
para estar bien,
para estar solos.
Quiero que seas un pedazito más de mi literatura,
que te tumbes en mis versos
y te deslices entre mis sábanas.
Quiero ser la razón
por la que te aficiones a la poesía,
curarte con palabras las heridas del ayer.

Dicen que querer es poder.
Y yo te quiero,
pero tú me puedes.